Están llegando —por notificación electrónica, que es donde nadie mira— las cartas de la Tesorería con la regularización de cuotas de autónomos: la comparación entre lo que usted cotizó y lo que realmente ganó según su declaración de la renta. Es la pieza final del sistema de cotización por ingresos reales, y conviene entender qué dice la carta antes de asustarse o de celebrarlo.
Desde 2023 los autónomos cotizan por tramos según su previsión de rendimientos. Una vez Hacienda cierra la campaña de renta, cruza los datos con la Seguridad Social y ésta regulariza: si cotizó por debajo del tramo que le correspondía, le reclaman la diferencia (sin recargo, si paga en plazo); si cotizó por encima, le devuelven de oficio.
Revise antes de pagar: el rendimiento que usa la TGSS es el neto fiscal más las propias cuotas de autónomo, con una deducción del 7% (3% para societarios). Los errores más comunes vienen de rendimientos irregulares, de ejercicios con altas y bajas parciales, o de societarios a los que se les imputó mal la retribución. El plazo de ingreso es el que marca la carta — y no abrir la notificación electrónica no lo detiene.
La devolución llega de oficio a la cuenta de domiciliación, sin solicitarla. Pero ojo con el efecto colateral: la cuota devuelta era gasto deducible cuando la pagó, así que la devolución es mayor rendimiento del ejercicio en que la cobra. No es dinero «gratis»: es un ajuste que su renta del año siguiente recogerá.
Con la regularización de un año completo ya vista, ajuste su base de cotización actual al tramo real: puede cambiarla varias veces al año en Importass. Cotizar sistemáticamente por debajo solo aplaza el pago un año y le deja una carta anual; cotizar muy por encima es prestarle dinero al sistema sin interés (aunque mejora prestaciones futuras — jubilación, cese, incapacidad — y esa es una decisión de planificación, no un error).
¿Le llegó la carta y los números no le cuadran? Tráigamela antes de pagar — revisar una regularización lleva media hora y he visto varias con el tramo mal calculado.
© Susan Cabot. Página web por Hazhistoria
