Familias alemanas que se instalan en España con hijos, padres que trabajan en un país mientras la familia vive en el otro, parejas hispano-alemanas con empleos a ambos lados: en todos estos escenarios surge la misma duda: ¿qué pasa con el Kindergeld y las ayudas familiares? La respuesta la dan las normas europeas de coordinación, y suele ser más favorable de lo que las familias esperan.
El Reglamento europeo 883/2004 garantiza que trabajar o residir en otro Estado miembro no suponga perder las prestaciones familiares. Cuando una familia tiene vínculos con Alemania y España, ambos países pueden ser competentes, y unas reglas de prioridad determinan quién paga primero: en general, tiene prioridad el país donde se ejerce la actividad laboral; si se trabaja en ambos, el país de residencia de los hijos.
Aquí está la parte que muchas familias desconocen: si la prestación del país prioritario es inferior a la del otro país competente, el segundo debe abonar un complemento diferencial por la diferencia. Ejemplo típico: un padre trabaja en Alemania y la familia reside en España; Alemania paga el Kindergeld. Si es España el Estado prioritario pero sus ayudas son menores, Alemania complementa hasta el importe del Kindergeld. Dado que el Kindergeld alemán supera los 250 euros al mes por hijo y las ayudas generales españolas son más modestas, este complemento tiene un impacto real en la economía familiar.
El derecho al Kindergeld alemán está vinculado, con carácter general, a la sujeción fiscal o laboral con Alemania. Quien deja de trabajar en Alemania y traslada la residencia (y la tributación) a España normalmente deja de percibirlo, y pasa al sistema español: ayudas estatales y autonómicas, y las deducciones familiares del IRPF —por maternidad, familia numerosa o descendientes con discapacidad, algunas cobrables de forma anticipada—. Comunicar el traslado a la Familienkasse es obligatorio: los cobros indebidos de Kindergeld se reclaman con rigor, incluso años después.
Conclusión: entre Alemania y España, las ayudas por hijos no se duplican, pero tampoco deben perderse: las reglas de prioridad y el complemento diferencial aseguran a la familia el importe más alto de los dos sistemas. La condición, como siempre, es declarar la situación real y a tiempo.
En Susan Cabot Asesoría ayudamos a familias hispano-alemanas a ordenar Kindergeld, ayudas españolas y deducciones del IRPF tras el traslado. Escríbanos y revisamos qué le corresponde.
© Susan Cabot. Página web por Hazhistoria
