Muchos residentes fiscales en España conservan carteras de inversión, fondos o depósitos en bancos alemanes. Conocer cómo tributan y qué obligaciones informativas conllevan evita sanciones y una doble imposición.
Como residente español tributas por tu renta mundial. Los rendimientos de estos activos (intereses, dividendos, ganancias por venta de fondos) se integran en la base del ahorro del IRPF, con la escala del 19% al 30%.
Alemania puede retener en origen sobre dividendos e intereses. El convenio limita esa retención (con carácter general, 15% en dividendos), y en España aplicas la deducción por doble imposición internacional hasta ese límite. El exceso se reclama a la Hacienda alemana.
Si el valor conjunto de tus cuentas y activos financieros en el extranjero supera los 50.000 euros a 31 de diciembre, debes declararlos en el modelo 720. Es una obligación informativa cuya omisión puede acarrear sanciones, aunque estas se han moderado tras los pronunciamientos europeos.
Conclusión: las cuentas y fondos alemanes de un residente en España tributan en el IRPF y pueden obligar a presentar el modelo 720. Coordinar el convenio y cumplir las obligaciones informativas es esencial para invertir con tranquilidad a ambos lados de la frontera.
© Susan Cabot. Página web por Hazhistoria
